Razones sobran para no mostrar aquella sonrisa
característica de mi ya adolorido rostro,
la tranquilidad y la felicidad son solamente
un espejismo de realidad dentro
de un mundo en guerra, la compañía es lo que mi alma anhela
con más ansias aún que encontrarme a mi mismo,
el silencio y el cansancio son mis compañeros de viaje,
el tiempo es solo un pretexto para justificar
aquello que no tengo, la realidad no es mi amiga…
Quien quisiese compartir un segundo de su tiempo
con un cuerpo que no vive, como si la piel hubiese
olvidado sentir, mis brazos extendidos hacia un abismo
interminable, donde sujetos al final no son capases
de levantarse, la mirada ya está caída observando
aquel abismo, aquellas fieras y demonios
que se encuentran asechándolo, también lo besan
y le dan consejos.
Realmente pareciese un sueño, una pesadilla,
donde ni la imaginación es capaz de mostrar
aquello oculto en nuestra vitrina,
es impresionante Señor lo que entrega tu paraíso,
libertad opresora mostrada desde un arco-iris de lágrimas,
soledad que te entrega amigos, que no deja identificar
entre uno verdadero y aquel escogido en desesperación
para no sentir aquello que fue entregado de forma divina,
quien pensaría buscar un asesino entre fieles amigos.
Dios mío, ¿Donde está aquel que debe ser cubierto
por tú manto celestial?, para no sentir los sufrimientos
de nuestro propio averno, me defiendo para poder serte fiel,
¿Oh acaso debo pisar mi propia alma, para demostrar mi amor por ti?,
que difícil seguir una lucha en círculos,
nuestro enemigo brinda a nuestro lado
y la paciencia no es infinita,
mis manos no son capaces de sentir y mis ojos
no hacen más que formar una tormenta,
el cansancio termino con mis fuerzas y
el silencio destruyo mi alegría.
La agonía de una vida, que termina
sin alguna explicación que nos de ha entender
el por qué del sufrimiento, del dolor, y un llanto
que es capaz de humedecer al fuego sin apagarlo
pero si controlarlo y civilizarlo para que deje
su ardiente muestra salvaje y pueda dar calor
sin causar temor.
jueves, 17 de junio de 2010
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