Mi rostro lo he visto
reflejado en aquel espejo,
al detenerme en mis ojos
puedo apreciar una lágrima,
que al cabo de un minuto
se convierte en un aguacero,
la desolación y el temor
me han descontrolado,
desolación por tus palabras
y temor por nunca más verte.
Cuando dices ¡te quiero!
mi corazón se pierde como sal en el desierto,
porque tu amor es más que un ¡te quiero!,
cuando me amas
mi alma renace,
y el sentir aquellas dos palabras,
tan solo dos palabras
me dan ganas de morir
de nunca haber vivido.
El amor te da vida,
te da ilusión,
y también expectativas,
el amar es sentirse comprometido
es sentirse valorado,
pero si te vas…
mi corazón jamás sanara tu pérdida,
que sensación más grande
que el sentir tus dedos
entre mis cabellos,
el aroma de tu cuello
y el roce de tus labios.
Dormir pensando en tu rostro,
sentir tu mirada en la almohada,
es la sensación más anormal,
te sientes en las nubes
pero estas pisando suelo,
despiertas y al verte
no saber si es un sueño
o si lo que vez es cierto.
Que triste es saber
que tan solo me quieres,
cuando mi vida gira entorno tuyo
pero tu frase de amigos,
destruye mi paraíso,
me hace caer en el infierno
y tan solo lloro…
por un ¡te quiero!
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